martes 6 de diciembre de 2011

Miguelito Barraza y el mal entendido "amor de padre".

Cuando se emitió por primera vez la noticia, muchos dudamos que el hijo de un hombre tan talentoso como Miguel Barraza fuera delincuente. En ese contexto, se entiende la férrea defensa que hace un padre en favor de su hijo. Pasados los días la noticia fue creciendo en evidencias y pruebas. La televisión local emitió imágenes en las que se ve al hijo del cómico nacional huyendo del serenazgo de la municipalidad de Lince hasta en tres oportunidades. Todo se aclaraba. La acusación de que el hijo de Miguel Barraza le había robado cuatro mil soles a una mujer cobraba sustento. A estas alturas, casi está claro que el hijo del cómico delinquió, lo que en el transcurso del tiempo, si no hay corrupción de por medio, habrá de comprobarse en el Poder Judicial.
Lamentamos la situación por la que atraviesa Miguel Barraza. Pero lamentamos más que, por su mal entendido amor de padre, absuelva a su hijo de todas sus culpas, aun cuando las pruebas presentadas, declaraciones de testigos (efectivos de serenazgo) e imágenes captadas por videocámaras de seguridad, son demasiado evidentes. Imaginamos que debe ser dificil admitir una culpabilidad así para un hijo, pero por el bien del muchacho, creo que debe pagar sus culpas a la sociedad como debe ser y luego regenerarse. Claro está, si es que el susodicho así lo quiere y se esfuerza en ello.