jueves 16 de junio de 2011

¿Fue el Apóstol Pedro un prestamista?

Cuando vi la foto de una estatuilla representativa del Apóstol San Pedro, ataviado de un manto verde, bordado con hilos dorados, destacando en ella varios dólares estadounidenses, no pude evitar recordar a Vladimiro Montesinos, sentado en la salita del SIN, y delante de él, sobre una mesita, un fajo de dólares, con los que corrompía, jueces, militares, congresistas, etc.

La feligresía católica hace rato que ha olvidado la esencia del cristianismo. Porque, es bueno recordar que,  Pedro fue un ferviente seguidor de la doctrina de Jesús. Además que la aprendió directamente de él. Los sucesores de Pedro que hoy se hacen llamar Santos Padres y que son más conocidos como Papas (actualmente Benedicto XVI) han tergiversado totalmente el mensaje que Jesús dejó a la humanidad. Fruto de esta tergiversación son los obispo, párrocos y toda la jerarquía eclesiástica que podemos encontrar oficiando misa en los altares de las iglesias católicas romanas. Y, por supuesto, la tergiversación del mensaje llega a los feligreses que son la expresión viva de esa decadencia. La imagen habla por sí sola, imagen que, para cualquier cristiano seguidor  de la doctrina de Jesús ha de haberle provocado arcadas y vergüenza ajena.

Debemos rescatar al Apóstol Pedro de esta decadencia. Él no se merece este burdo atavío capitalista. Porque Pedro, que yo sepa, nunca fue usurero, ni prestamista, ni capitalista, ni mucho menos neoliberal. El mensaje de Jesús fue claro en este sentido: “Al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios” ¿Es difícil interpretar esto? El mensaje cristiano es simple, lo escribiré como lo consigna la Biblia: “Amaos los unos a los otros, como yo os he amado”. Quien tenga oídos que oiga y quien tenga ojos que vea.